El pasado 30 de abril se cerró el periodo de alegaciones a la propuesta para la nueva categorización de antibióticos que la EMA hizo pública en febrero. Se trata de una actualización de las recomendaciones de 2014.

 

Con esta nueva propuesta de la EMA, la clasificación de antibióticos pasaría a tener 4 categorías:

  • Categoría A (“Evitar”): incluye los antimicrobianos cuyo uso no está actualmente autorizado en veterinaria en la UE. Su uso está prohibido en animales productores de alimentos.
  • Categoría B (“Restringir): incluye quinolonas, cefalosporinas de 3ª y 4ª generación y polimixinas. Su uso debe ser restringido. Esta categoría correspondería a la categoría 2 en las recomendaciones vigentes.
  • Categoría C (“Precaución”): categoría intermedia que incluye clases de antimicrobianos para los cuales existen alternativas en medicina humana, pero pocas alternativas en veterinaria para determinadas indicaciones. Se incluyen aminoglucósidos, macrólidos, lincosamidas, aminopenicilinas combinadas con betalactamasas, y cefalosporinas de 1ª y 2ª generación, entre otros.
  • Categoría D (“Prudencia”): categoría de menor riesgo. Uso prudente. Aminopenicilinas, penicilinas sensibles a betalactamasas y tetraciclinas forman parte de este grupo.

La EMA emitirá el documento definitivo de recomendaciones de uso de antimicrobianos en veterinaria a nivel europeo en breve.